Cometí un error tan dulce y agrio que no paro de replantearme. Cambié la paz que estaba a punto de alcanzar por un instante de locura. Retrocedí mil casilleros a cuesta ... justamente a c u e s t a ... Pero lo raro fue sentir que el tiempo no habia pasado, que fue ayer el día en que comenzó todo. Sentir que todos estos meses fueron días y que todos esos días fueron simplemente horas; pero horas distintas, no igual a las demás, porque no tenían sesenta minutos en su interior sino sesenta segundos que se transformaban en uno sólo. Así de raro como haber vuelto a beber de ese cáliz de fuego que tanto me sigue quemando; como volver a mirar, mirar a él, volverlo a mirar ... Y puede ser que esté jugando, que me esté mintiendo, que me esté usando (Justa casualidad llega un mensaje de él) pero soy arriesgada y me expongo, me la juego una vez más, total en el fondo nunca lo olvidé ...
Nunca lo voy a poder olvidar.-