Mentir puede
volverse algo cotidiano en la vida de muchas personas, incluso creo que en la tuya; pero para los que no estaMOS acostumbrados,
puede volverse una odisea difícil de sobrellevar.
Yo hoy estuve
a punto de mentirTE, jugarme, arriesgarme y hacer algo que
en el fondo no sé si tenía tantas ganas, pero que estaba dispuesta a hacer. El
miedo y la buena voluntad de no querer fallarTE me ganaron y
me quedé con un plan marginado guardado en el cajón. Espero que mi acto de
absurda honestidad sirva para que veas que algún día, puedo no estar más .-