17.6.09

Me pasó que caminando por tribunales, entrando a negocios, viajando en el subte; veía a otras chicas y las observaba detenidamente. No piensen nada raro, sólo miraba su forma de vestir y la onda que le ponían a lo que llevaban puesto.
A veces quiero ser como ellas, jugar a ser grande (aunque en realidad creo que ya lo soy) y no fijarme en el qué dirán. Tener esa onda particular de "no me importa n a d a" y vestirme como quiero, no como debo.
No llegar al extremo der ser una flogger con muchos colores, sino una chica que está a gusto con su modo de ser y se siente linda, aunque quizá no lo sea para los demás.
Hoy no es uno de esos días en que no me siento así, por lo tanto no puedo inspirarme. La ropa es más una cuestión de actitud que de relación, y miro mi placard y siento odiarlo.
No me gusta nada de lo que tengo, a veces no quiero salir por eso. Quizá deba ordenarlo un poco más y sacar esa ropa vieja que ya no uso, siempre la guardo por "si las dudas" pero nunca termina siendo más que un estorbo que ocupa lugar. S í ! voy a hacer eso. Voy a separar la ropa vieja, la voy a poner en una bolsa y la voy a llevar a un lugar dónde otra gente va a aprovecharla.