Éste es un juego un tanto difícil o mejor dicho peligroso. Todos podemos jugar, nadie tiene prohibida su partida, sólo que antes se debe estar preparado.
La primera vez, cuando jugas por primera vez, nadie te va a explicar nada (ahi la valentía necesaria de enfrentarse a lo desconocido) uno entra a jugar sin saber las reglas (aunque creo que en realidad no las hay) ya que a medida que vas avanzando de casillero vas a ir aprendiendo, a los golpes quizá, pero aprendiendo al fin; y si ya sabés lo que va a pasar no tiene gracia, porque ya vas advertido y preparado, y no aprendes así: a veces uno necesita darse la cabeza contra la pared para, justamente, APRENDER.
Bueno, ahi es entonces cuando comienza la partida; los primeros casilleros son fáciles (aunque para mí el primero es bastante complicado). En ellos vas a ir avanzando de a poco, conociendo más o menos de que se trata todo; por lo que vas a poder elegir entre seguir y jugarte o abandonar y salir a tiempo. Elegir lo segundo para mi es de cobardes, nunca lo elegi y apesar de todo no me arrepiento.
Una vez que decidis (seguir, claro) puede empezar tu final. Hacés cosas que nunca, pero nunca eh!, pensaste que ibas a hacer; das todo lo que tenés y lo que no matás por conseguirlo; sacas fuerzas, para enfrentarte a diversas situaciones, de los lugares más insólitos e inesperados; y sos feLiz. Así es, cuando estás transitando más o menos la mitad de la partida, lo mas factible es que seas realmente feliz .. pero tu suerte va a depender del tramo final, de esos últimos casilleros que pueden durar desde unos meses o, a penas, días más hasta toda la eternidad.
Dure lo que dure, tenés dos maneras posibles de avanzar: la mejor, la más linda, es continuando con esa felicidad, siempre riéndo, sintiendo que cada día es hermoso, único e irrepetible; y la otra, lá más triste, la que te saca las ganas y te lleva a la autodestrucción (Desde mi experiencia personal, siempre mi suerte me condujo hacia la peor, de todas formas tengo la esperanza de que ésto algun día cambie, pero como ya dije .. no me arrepiento de jugar más allá de los daños sufridos.)
Cuando esta autodestrucción te deja en quiebra, sólo y sin saber que hacer; es cuando llegaste a la final. Ahi lo único que te toca hacer es pensar, porque para actuar ya se te pasó el tiro. Entonces analizas cada casillero por el que pasaste buscando una moraleja. Al principio, vas a estar 100% convencido de que no la hay, de que todo fue en vano y de que no vas a querer jugar nunca jamás; pero date tiempo y deja que la marea baje.
Una vez que la costa vuelva a tener lugar, es cuando tenés que despertarte y comprender. En ese momento algo te va a hacer click en tu interior y te va a dejar ver todo con mayor claridad. Vas a darte cuenta de que pasar por lo que pasaste de algo sirvio, todo te deja su enseñanza y tiene un lado positivo, tan sólo hay que saber encontrarlo. Cuando lo encuentres ya vas a comprender muchas cosas, vas a ser más sabio y te aseguro que si se te presenta la oportunidad de volver a jugar vas a decir que SÍ.
Quizá te estés preguntando de qué juego hablo, ok: hablo de uno de los juegos más conocidos por todos, el que no hay persona en el mundo que no juegue al menos una vez, el más hermoso y peligroso de todos .. el juego del AMOR, pero ahora ya tuviste tu turno, me toca preguntar a mí y te lo voy a preguntar a vos ¿Te animas a jugarlo? mejor dicho ¿Te animás a jugarlo conmigo?.-